Raquel

Posted on apr 7, 2016
Raquel

Fue una bonita experiencia. Hanna cuidó cada detalle para que nos sintiéramos confortables y seguros. La yurta es cómoda y cálida, dentro encontramos lo necesario para desayunar, calentar agua, sentarnos comodamente, incluso había un paraguas por si tienes que ir al baño mientras llueve.

Los baños están justo detrás de la tienda y el camping está bien equipado. No teníamos coche, así que tuvimos que tomar dos autobuses desde Hoge Veluwe para llegar allí. Pero mereció la pena hacerlo para experimentar esa especial calidez en medio de la naturaleza. – Airbnb